Un señor de 63 años de Florida (USA) ha inventado una maquina que emite ondas de radio en un intento de matar células cancerosas mientras deja las sanas intactas. Mientras experimentaba, descubrió nuevas aplicaciones sorprendentes para su máquina.
Colocando agua de mar en un tubo de ensayo e introduciéndolo en la máquina, se dio cuenta de que prendía fuego.
La llama alcanza una temperatura de 3000 grados. Este inmenso calor rompe las moléculas del agua descomponiéndolas en sus elementos. Una vez libre, el hidrógeno entra en ignición.